Carta del paciente Jorge André Contreras

! Hola Doctor¡ Esta es mi historia.

Nuevamente le doy las gracias por lo que hizo por mí. Espero que esto sirva para que lo pueda hacer con otras personas como yo… 

Me llamo Jorge Andrés Contreras. En este momento tengo 18 años, y  el año pasado me realicé una Simpatectomia dorsal, con el objetivo de mejorar mi condición, es decir, mi hiperhidrosis. No tengo conciencia desde qué momento exacto comencé a padecer esta molesta enfermedad. Personalmente considero que se fue desarrollando poco a poco, y cuando menos pensé, mis manos, mis pies, mis axilas y mi rostro, estaban sudando constantemente y sin un motivo aparente. Algunas veces creí que podía ser algo emocional, como el estrés o la ansiedad, otras veces le eché la culpa a la adolescencia con sus cambios físicos. Sin embargo, es obvio para mi, y para todas aquellos que padecen esta enfermedad (no le encuentro un mejor calificativo), que esta situación tan molesta es sinónimo de que algo no funciona como debería, en nuestro organismo. La situación que acabo de describir, me enfrentaba a numerosas situaciones incómodas, como agarrarle la mano a una nena, bailar, aprender a manejar, y sobre todo, escribir y saludar; estas situaciones y muchas otras que vienen a mi memoria y que son algo completamente cotidiano para la mayoría de las personas se convertía para mí en un completo martirio que debo reconocer me inestabilizada emocionalmente; sin embargo, la magnitud de mi problema no era entendido por nadie a mi alrededor pues no era un dolor físico que es el que las personas comúnmente comprendemos mejor.

Comencé a buscar algún tratamiento formal para controlar la hiperhidrosis: tuve varias citas con diferentes psicólogos, consulté con dermatólogos y me untaba todo tipo antitranspirantes. Finalmente, en una ocasión una dermatóloga me informó acerca del doctor Camilo Osorio. Me comuniqué con él, le expliqué mi problema y programamos encontrarnos para ver si era conveniente realizarme la intervención quirúrgica, sobre la cual él me prestó gran cantidad de información en la que se informaba sobre el procedimiento, sus posibles riesgos y consecuencias. Me convencí – y a mis padres- de que valía la pena intentarlo, y hoy en día me siento muy contento con los resultados. Mi sudoración en las manos y axilas se redujo casi por completo, y la sudoración en la cara mejoró considerablemente ya que solo ocurre cuando realizo algún ejercicio o cuando hace calor, y no como antes cuando sudaba sin control. Ya puedo saludar y escribir tranquilamente y estoy conciente de que me siento más seguro para interactuar con las personas. En fin, a pesar de la sudoración compensatoria que tengo algunas veces en la espalda y la barriga (cuando hace calor o cuando hago algún ejercicio), considero que la Simpatectomia dorsal es una gran oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas que se encuentran en una situación parecida a la mía.

¡Mucha Suerte¡

Jorge Andrés Contreras