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Introducción:
El Derrame Pleural, según su
fisiopatología, se puede originar por un incremento de la permeabilidad
capilar (inflamación como en el derrame paraneumónico o implantes
tumorales en las pleuras), aumento de la presión hidrostática (falla
cardíaca congestiva), disminución de la presión oncótica (hipoalbuminemia),
incremento de la presión negativa intra pleural (atelectasia),
disminución del drenaje linfático (obstrucción linfática por tumor o
fibrosis por radioterapia).
Como en la mayoría de las patologías torácicas, los Rayos X de Tórax (AP
y lateral) son la primera línea para el diagnóstico, sin embargo,
circunstancias como su loculación pueden ser difíciles de distinguir de
procesos parenquimatosos pulmonares. Allí la Ecografía y especialmente
el TAC, juegan su papel diagnóstico.
En
USA las principales causas de derrame pleural son: |
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Cirrosis, pancreatitis, enfermedades
reumáticas, sarcoidosis, síndrome postpericardiectomia o postinfarto del
miocardio, Quilotorax de cualquier etiología, radiación, diálisis
peritoneal, infecciones por virus u hongos, entre otras.
Luego del hallazgo del derrame se debe
realizar una Toracocentesis para establecer las características del
líquido: |
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Se debe
someter al líquido a examen citológico, cultivo, conteo celular,
medición de glucosa, proteínas, Deshidrogenasa Láctica, Ph, amilasas.
El derrame es considerado Exudado si la relación liquido pleural / suero
de proteínas es mayor de 0.5 o de LDH de 0.6; las principales causas de
exudado son la malignidad, la infección y el embolismo pulmonar. La
principal causa de trasudado es la Insuficiencia Cardiaca Congestiva.
Líquidos con Glucosa inferior a 60mg/dl son compatibles con: derrame
paraneumónico, tuberculosis pleural, pero también con malignidad
(especialmente si además es sanguinolento) y origen reumático.
Ph menores de 7 con glucosa menor a 60 son propios de derrame
paraneumónico que progresará a Empiema Purulento.
Si este análisis del líquido no es diagnóstico, se puede proceder a la
Biopsia pleural percutánea, aunque muchos proponen a la
Videotoracoscopia como el paso a seguir (exactitud diagnóstica del 80 al
100%).
La VIDEOTORACOSCOPIA permite hacer el diagnóstico histológico a través
de biopsias, visualmente dirigidas, de pleura, pulmón y mediastino,
evacuar el derrame y hacer la pleurodesis simultáneamente,
circunstancias que hacen de esta técnica el procedimiento de elección en
el manejo de derrame pleural neoplásico.
El control de la disnea es el principal objetivo en el tratamiento del
derrame pleural de origen neoplásico, lo que se logra evacuando el
derrame y evitando su reaparición. Con este propósito el Talco viene
utilizándose desde hace más de 65 años y su superioridad sobre otros
agentes está plenamente demostrada, aunque al día de hoy algunas voces
cuestionan su seguridad. Los resultados con el Talcaje en spray seco por
Videotoracoscopia, son superiores a su realización con dilución líquida
por el tubo de tórax.
La pleurodesis con talco libre de asbesto ha demostrado ser un método
efectivo en el manejo del derrame pleural metastásico, como lo demuestra
la revisión de la literatura inglesa entre 1966 y 1994 realizada por
Sahn, con un éxito global del 93%; otros han obtenido aún una mayor rata
de éxitos. Al mismo tiempo es un método poco costoso (incluso con el
uso de la videotoracoscopia), y el dolor, los efectos sobre la función
respiratoria y las complicaciones son escasas.
Algunos autores sin embargo, han venido desarrollando una oposición
directa al uso del talco en la pleurodesis apoyados en el hallazgo de
varios pacientes con SDRA, circunstancia que no se ha reproducido por
parte de otros autores, especialmente europeos, que utilizan talco con
partículas de mayor tamaño (talco de Lazenac).
Nuestra rata de éxito con la pleurodesis con talco en derrame pleural
maligno es del 96.5%, similar a la encontrada en la literatura y lo
mismo sucede con los días con tubo y los de hospitalización
El aspecto de los Rayos X de tórax posteriores al procedimiento es de
difícil interpretación, siendo lo más importante la evolución clínica
del paciente.
Es importante sin embargo, analizar la pertinencia y validez del talcaje
pleural frente a pacientes con muy pobre pronóstico a causa de su
enfermedad maligna (en general con una expectativa de vida menor a 1
año). |